Pasarelas: los campesinos requieren soluciones urgentes

Escribe para El OJO, Hugo Pérez White
El contacto directo con la gente del campo hace ver algo que no se visualiza cotidianamente en la vida diaria (urbana). En ellas no se siente la necesidad de su uso y la carencia de sendas y pasarelas que permitan a los pobladores conectarse más rápidamente entre ellos y contar con más facilidades para llegar a los centros urbanos.
La construcción de sendas, pasarelas o puentes en casi todos los sectores rurales les permitiría a los pobladores sacar sus productos agrícolas y ganaderos con mayor efectividad y rapidez a los centros comerciales de mayor demanda; finalmente les permitiría tener acceso a los lugares más poblados en busca de salud y educación, hoy ausente en muchas localidades campesinas.

Cuando se escuchan las peticiones se advierte una sensación de impotencia al ver que dichas solicitudes no pueden satisfacerse en forma inmediata porque los presupuestos de la Nación no consultan fondos para estos efectos y las autoridades se incomodan al no poder satisfacer estas demandas salvo comprometerse a realizar gestiones ante los organismos superiores.

En el campo no se piden grandes construcciones ni franjas de pavimentos o cosas imposibles de realizar. Sólo piden sendas para desplazarse con dignidad de un lugar a otro, evitar pérdidas innecesarias de tiempo para sus quehaceres domésticos y laborales y poder caminar con tranquilidad en tierra firme, teniendo la seguridad de que llegarán a destino, sin perderse en la espesura del bosque, caerse a un hoyo o desbarrancarse producto de la oscuridad de la noche o desmembrarse al rodar por una quebrada que no se logró detectar a tiempo.

Los puentes y pasarelas son necesarios para facilitar el cruce de los ríos que abundan en los sectores rurales y no someterse al capricho de la naturaleza que muestra a veces su crueldad, ya que en muchas oportunidades han cogido en sus cauces a inocentes campesinos que trataron de vadear un caudal de agua o cruzar en botes sin ninguna seguridad de llegar a destino.

Una vida humana vale más que un puente o varias pasarelas y en esta forma se puede mejorar ostensiblemente la calidad de vida a tantos compatriotas que necesitan tener acceso a importantes centros urbanos.

Ser solidario con las regiones que luchan por su integración territorial es fundamental ya que necesitan usufructuar de los adelantos que la época actual ofrece al mundo y que todas reclaman con toda justicia y luchan por conseguir la solución a sus problemas.

Aysén como región en general y la Patagonia en particular merecen una atención preferencial, porque, si aún están colgados en el mapa formando parte de este país que se llama Chile, es porque no quieren desaparecer silenciosamente y están luchando denodadamente por sobrevivir ya que si suspiran un poco más fuerte que el viento que los azota constantemente, se caen al precipicio y al mar profundo de la incomprensión.
Secciones:

0 comentarios:

Publicar un comentario